Su historia

Juan Jesús Carrasco, nacido a finales de los años cincuenta en Torreperogil (Jaén), ha desarrollado su obra artística en paralelo a una vida marcada por diversas experiencias laborales y cambios geográficos. Tras su infancia y juventud entre Torreperogil y Villanueva del Arzobispo, se trasladó hace más de treinta años a la costa de Huelva, primero en Isla Cristina y posteriormente en La Redondela. Este contacto continuo con el mar Atlántico, sus colores y sus texturas, ha influido profundamente en su estilo pictórico.
Autodidacta en la pintura, al igual que en su destacada trayectoria culinaria en varios restaurantes, Carrasco comenzó pintando con óleos y betún, experimentando en años recientes con acrílicos y técnicas mixtas. Su obra explora distintas formas de abstracción, con un uso atrevido del color, donde predominan intensos azules, verdes vibrantes y tonos tierra, inspirados en la naturaleza y la atmósfera marítima que le rodea.
En sus composiciones destaca una conexión con corrientes como el arte matérico y el Arte Povera, especialmente perceptible en sus collages y ensamblajes donde utiliza elementos metálicos, madera y objetos cotidianos recuperados, creando texturas y volúmenes que evocan obras de artistas como Antoni Tàpies o Alberto Burri. Sus trabajos geométricos y el dinamismo compositivo remiten también a Kandinsky y al constructivismo, con estructuras cromáticas cargadas de energía y un claro interés por el equilibrio visual, la composición y la exploración formal.
Su proceso creativo se ve influido por un entorno donde lo visual y lo sonoro conviven con naturalidad, lo que aporta ritmo interno a muchas de sus composiciones. Esta relación se extiende ocasionalmente a otros soportes, como la forja artística, la decoración de guitarras o la fabricación de cajones flamencos, explorando la forma tridimensional desde un enfoque artesanal y expresivo, en coherencia con su interés por la materia y los procesos manuales.
Sus cuadros se caracterizan por transmitir sensaciones más que representaciones concretas, jugando con lo sugerente y lo evocador. A lo largo de los años, ha realizado exposiciones en Villanueva del Arzobispo y en distintos espacios culturales en La Redondela como el Bar Lima Limón. De esta manera, Carrasco acerca su propuesta artística al público y va consolidando un estilo muy personal que sigue evolucionando, siempre abierto a la exploración y al diálogo con las vanguardias artísticas del siglo XX.
